Este mes de septiembre INICIAMOS el nuevo curso y una nueva etapa. Estamos en un momento complicado y la incertidumbre vuelve a estar presente en nuestras vidas, pero mientras antes lo aceptemos, más fácil nos será sostenerlo.

Vivimos como en un andamio, haciendo equilibrios. Un precioso reto que tenemos por delante y que nos obliga a dejar de mirar hacia afuera, para encontrar la tranquilidad y armonía que existe en nuestro interior, alejado de los vaivenes de las emociones de nuestra personalidad.

Por mi experiencia en este campo del autoconocimiento, la meditación y el silencio, puedo decir que mirando hacia adentro tenemos más posibilidades de vivir en paz; puesto que lo contrario es vivir supeditado a nuestras emociones más diversas y muchas veces contradictorias generadas por el entorno.

Cuando estas emociones nos arrastran, sucede que no sabemos quiénes somos ni qué nos pasa y al preguntarnos ¿quién soy yo? nos enfrentarnos a la tensión entre lo que creemos ser y lo que queremos ser. Es prácticamente imposible valorarse uno mismo sin compararse con una versión del yo ideal, con todo aquello que nos gustaría ser.

¡El propósito de la meditación es fundamentalmente conocerse a uno mismo, no hay otro! Lo sepas de entrada o no… Igual no vienes al nuevo curso del Método Inspira con esa idea, pero nuestro espíritu, nuestra alma, ese anhelo que NO vemos, puesto que hay muchos velos y creencias que los tapan, esa alma escondida, siempre nos va llevando de la mano.

¿Y por qué necesitamos conocernos? Para ser libres de nuestros condicionamientos, saber a ciencia cierta que aquello que pensamos no es verdad, está condicionado por la vida que hemos vivido y el entorno en el que hemos crecido.

Meditamos y hacemos yoga para vivir mejor, más sanos, menos reactivos. Al ir entendiendo cómo funciona nuestra mente, podemos darnos cuenta de hacia donde nos lleva y decidir conscientemente no hacerle caso. Ese “no hacerle caso” es un camino lento que solamente necesita de la práctica de la meditación y el estar atentos, concentrados, al acecho.

El yoga y la meditación nos permite llegar a la libertad más íntima. Solo así podremos controlar nuestro interior. “Solo un Yogui que ha realizado el Atman puede ser libre de espíritu”, dice el maestro Swami Rameshwarananda Giri, consejero espiritual del Hindu Forum of Europe.

Y como decíamos, la desidentificación del ego que pretendemos conseguir solo puede trabajarse recorriendo el camino espiritual, con la práctica de la meditación, la introspección y el yoga. Así, los deseos e instintos reactivos poco a poco pueden ir desapareciendo y convertir a nuestro espíritu en un alma libre. Este es el gran objetivo de este nuevo curso.

¿Qué es la libertad espiritual? Es la libertad absoluta del Ser.

Dejar la identificación con el propio cuerpo y la propia mente e identificarse con el espíritu supremo. Esto es conocido como mukti o moksha en Oriente. La causa de la identificación es la mente. Y ¿qué es la mente?, el barullo de nuestros pensamientos, emociones, estados de ánimo, etc. con los que nos identificamos y creamos nuestra identidad.

Ven, acompáñanos y seguiremos practicando, ahondando en nuestras contradicciones y siendo cada día un poco más conscientes de cómo queremos vivir.

Los horarios de las clases grupales del Método Inspira para este nuevo curso son los siguientes:

  • Lunes a las 19 h.
  • Jueves a las 10:00 h. y 17:45 h.

Mientras que las sesiones individuales del método las concertamos particularmente.

Si quieres probar una clase, adelante!

 

 

Os adjunto un reciente testimonio de Ana, una buena alumna del Método Inspira.

 

 

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